Como sucede siempre, llegaron casi todas mis amigas, sólo faltó Diana e Ivette, que por "razones de fuerza mayor" (ja, quién habrá inventado esa frase) no pudieron asistir.
La cita fue a las dos de la tarde, frente a la secundaria en la que estudiamos hace ya varias primaveras. La primera en llegar fue Magali, no tan puntual pero a fin de cuentas la primera, segundos después llegué yo, así que comenzamos a platicar un poco sobre recuerdos y ñoñerias.
Después de algunos minutos llegó Kamani con su noviesito; primero pensé "y éste qué hace aquí", porque se supone que el encuentro sólo nos incluía a nosotros, sin pareja (aunque yo no tengo, he de aclarar, por si alguna chica guapa e inteligente se apunta), pero me tranquilicé cuando vi que sólo cumplía con la cortesía de acompañarla hasta el lugar, para después retirarse como todo un caballero.
Unos pasos más allá venía caminando Andrea, la tercera y ultima integrante de este curioso grupo. A ella tenía un ratísimo que no la veía y me sorprendió encontrarla con el cabello lacio y no rizado como solía usarlo, aunque con ese look también se ve muy linda.
Después de despedir a Germán, novio de Kamani, en su flamante camioneta, nos dispusimos a partir. Pensamos en un lugar en el que pudieramos platicar y ponernos al corriente de las vidas de los otros, la primera opción sugerida fue el Perros y Burros de la plaza próxima a la escuela.
Aunque a mí me gusta el lugar, sugerí el Fun Central, que para quén no lo conozca, es un sitio donde hay juegos mecanicos (no tantos como en un parque de diversiones, pero dirigidos para los peques), una pista de hielo (para patinar, obviamente), boliche, gotcha (creo; la última vez que fui, en lugar de eso estaba un minigolf, quién sabe, quizá no funcionó como esperaban), una zona de fast food y algunas atracciones más.
Nosotros queríamos patinar y caernos graciosamente sobre el piso congelado, pero el temor de Andrea a caer en el hielo no hizo posible tal deseo, sin embargo, la diversión no fue menos, la dicisión fue jugar una linea en el boliche, donde Magali fue la vencedora. Me ganó por dos puntos, aunque ella tenía la ventaja por jugar más seguido. En tercer lugar quedó Andrea, seguida por Kamani; de ellas no recuerdo sus puntos, pero no creo que sea muy cortés en mencionarlos.
Ya que nos ibamos un monito nos abordó y preguntó nuestros teléfonos, según él que para invitarnos al circo. Sí, yo me quedé con cara de "y al circo pa' qué o qué", pero en fin, Kamani y yo le dimos nuestro número de celular, aunque no nos llamó para avisarnos sobre la función, yo creo que nos timó y sólo buscaba ligarse a mia amigas.
Seguido al fallido intento de ligue por parte del monito, y como jugar provoca hambrita, el siguiente lugar planeado era la pizzería, pero todos saben que los planes nunca salen como uno espera, así que fuimos a comer huaraches (muy buenos por cierto).
Aunque parecía que la velada terminaba ahí, no fue así. Por lo menos Andrea, Kamani y yo fuimos a una plaza cercana a comer helado y disfrutar de lo que cada uno tenía que decir. Magali tuvo que despedirse de nosotros, así que ya no disfrutó del helado ni de lo que cada uno tenía que decir, ni modo, así son las mamases que quieren a sus hijos en casa a cierta hora (me sorprende aún que a nuestra edad todavía sea posible eso).
Ya casi al final de todo, acompañamos a la comadre Kamani a que tomara su combi, porque aquí en mi pueblo no es habitual andar en micros. Después yo acompañe a Andrea a su casita, mientras llovia; yo terminé todo mojado, ella sólo poquito. Nos despedimos y quedamos en que pronto nos veríamos charlaríamos por messenger y jai faib.
Así es como terminó este divertido y nostálgico día. Y como lo prometido es deuda, aquí presumo a mis lindas amigas (¡no daré sus números telefónicos!).
La cita fue a las dos de la tarde, frente a la secundaria en la que estudiamos hace ya varias primaveras. La primera en llegar fue Magali, no tan puntual pero a fin de cuentas la primera, segundos después llegué yo, así que comenzamos a platicar un poco sobre recuerdos y ñoñerias.
Después de algunos minutos llegó Kamani con su noviesito; primero pensé "y éste qué hace aquí", porque se supone que el encuentro sólo nos incluía a nosotros, sin pareja (aunque yo no tengo, he de aclarar, por si alguna chica guapa e inteligente se apunta), pero me tranquilicé cuando vi que sólo cumplía con la cortesía de acompañarla hasta el lugar, para después retirarse como todo un caballero.
Unos pasos más allá venía caminando Andrea, la tercera y ultima integrante de este curioso grupo. A ella tenía un ratísimo que no la veía y me sorprendió encontrarla con el cabello lacio y no rizado como solía usarlo, aunque con ese look también se ve muy linda.
Después de despedir a Germán, novio de Kamani, en su flamante camioneta, nos dispusimos a partir. Pensamos en un lugar en el que pudieramos platicar y ponernos al corriente de las vidas de los otros, la primera opción sugerida fue el Perros y Burros de la plaza próxima a la escuela.
Aunque a mí me gusta el lugar, sugerí el Fun Central, que para quén no lo conozca, es un sitio donde hay juegos mecanicos (no tantos como en un parque de diversiones, pero dirigidos para los peques), una pista de hielo (para patinar, obviamente), boliche, gotcha (creo; la última vez que fui, en lugar de eso estaba un minigolf, quién sabe, quizá no funcionó como esperaban), una zona de fast food y algunas atracciones más.
Nosotros queríamos patinar y caernos graciosamente sobre el piso congelado, pero el temor de Andrea a caer en el hielo no hizo posible tal deseo, sin embargo, la diversión no fue menos, la dicisión fue jugar una linea en el boliche, donde Magali fue la vencedora. Me ganó por dos puntos, aunque ella tenía la ventaja por jugar más seguido. En tercer lugar quedó Andrea, seguida por Kamani; de ellas no recuerdo sus puntos, pero no creo que sea muy cortés en mencionarlos.
Ya que nos ibamos un monito nos abordó y preguntó nuestros teléfonos, según él que para invitarnos al circo. Sí, yo me quedé con cara de "y al circo pa' qué o qué", pero en fin, Kamani y yo le dimos nuestro número de celular, aunque no nos llamó para avisarnos sobre la función, yo creo que nos timó y sólo buscaba ligarse a mia amigas.
Seguido al fallido intento de ligue por parte del monito, y como jugar provoca hambrita, el siguiente lugar planeado era la pizzería, pero todos saben que los planes nunca salen como uno espera, así que fuimos a comer huaraches (muy buenos por cierto).
Aunque parecía que la velada terminaba ahí, no fue así. Por lo menos Andrea, Kamani y yo fuimos a una plaza cercana a comer helado y disfrutar de lo que cada uno tenía que decir. Magali tuvo que despedirse de nosotros, así que ya no disfrutó del helado ni de lo que cada uno tenía que decir, ni modo, así son las mamases que quieren a sus hijos en casa a cierta hora (me sorprende aún que a nuestra edad todavía sea posible eso).
Ya casi al final de todo, acompañamos a la comadre Kamani a que tomara su combi, porque aquí en mi pueblo no es habitual andar en micros. Después yo acompañe a Andrea a su casita, mientras llovia; yo terminé todo mojado, ella sólo poquito. Nos despedimos y quedamos en que pronto nos veríamos charlaríamos por messenger y jai faib.
Así es como terminó este divertido y nostálgico día. Y como lo prometido es deuda, aquí presumo a mis lindas amigas (¡no daré sus números telefónicos!).
1 interesados:
Sin comentarios... hahaha oye!! qué pedo con tu correción de estilo ehh!!! ya no te confiaré mis posts para correciones ehhh!!! hahahaha lo leí y las noté y dije qué pedo!! entonces pues pensé en decirte aquí qué te falló pero nahhh, qué weva! cabrón!! nu me marcaste para decirme qué pedo con al rato la fac! ni mensaje no en el msn, ni el hi5 ni el mai espeis!! mal pedo!!! hahahaha y... qué se me hace que el de las pizzas quería contigo! hahahahaha
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