"Entren santos peregrinos"

Ok, es jueves, no miércoles. Pero el punto es que aquí viene lo que sucedió en la posada que resultó no ser posada, sino una simple reunión-conbevio-¿a qué jugamos? para festejar el cumpleaños del Mario y el inicio oficial del Guadalupe-Reyes.

Como siempre, Naye llegó un poquito tarde, pero nadamás poquito; aunque queda perdonada porque traía con ella a Fernanda que también suele llegar tarde cuando se juntan las dos, en fin, ya no sirve de nada molestarse cuando sé que no puedo remediar eso. Según esto, Fernanda iba a "trabajar" en un campamento no sé por dónde y no sé de que, pero se ve que el trabajo para ella es chido.

En fin, ya en el camionsito me habla Yves o Sebastián o Paris, su disque nombre artístico (aquí su Myspace, para que chequen si rifa o no) y me dice "¿we, qué tienes fiesta?".

Cómo se enteró, ni idea, pero ya quedamos en vernos y lo recogimos entre un mar de gente en el andén del metro Hidalgo; nos encontramos al Emo fuera del metro, esperando como nosotros otro camionsito que nos llevaría a su pueblo. Ahí conocimos a Jano, el tan nombrado Jano, que resultó ser un don (ja, sólo tiene 24, pero era el más viejo de todos) conocedor de música totalmente extraña para mí (M.I.A., Justice, y no me acuerdo que otros).

En fín, cuando llegamos había dos jovenes desconocidos (chico, ex del Emo y chica); aparte de ellos sólo estabamos nosotros (Naye, Fernanda, Yves, Portero, Jano, Emo, Diana y yo; ahh, también estuvo un ratito el hermanito de Mario, pero se fue a dormir temprano).

Hubo tequila, brandi y mezcal de Oaxaca, algo fuerte pero con gusanito. Lo que hizo falta fueron los juegos, ya que repetimos papelitos; el caricachupas duró más de media hora y se convirtió casi en una guerra entre equipos del sillón chiquito y el grande; jugando botella de "verdad o reto" descubrimos que a nadie le importa contar sus intimidades, o que tememos demasíado a lo ojete que puedan ser los otros; en la semana inglesa varios terminamos más golpeados que satisfechos; no sé que más, si se me olvida algo seguro el Emo comentará.

Lo único que agradezco es que a nadie se le haya ocurrido jugar "gomitas", ya me había asqueado desde la casa de Kika. En fin, Cuando llego el papá de Mario cenamos con él, no trajo la piñata, pero en cambio, sí hubo carne asada.

Naye Fernanda y yo no pudimos dormir por culpa de lo incómodo de los sillones y de las voces de Yves y Diana, que no pararon de hablar desde las 5 am, hasta casi las 8... Nos enteramos de un arete que arruinó un instante perfecto y mocos en la boca de Yves... No queria saber eso.

Fuimos a lavarnos los dientes al cuarto de Mario, y el bien concha acostadito en su cama, calientito y cagado de la risa cuando entramos; mientras que nosotros con frio, hambre (la cena no fue mucha, ni modo), y muertos de sueño nos salimos temprano de la casa... Me sorprende, es la única vez que hemos dejado una casa a esa hora, por lo general siempre es después del medio día.

Ya, llegué a mi y dormí casi todo el día, no tuve ganas de postar en la noche, pero aquí, aunque tarde, entrego lo prometido... Lo siento no hubo fotos.

A ver quién más quiere sacar la otra fiesta, tenemos muchas vacaciones.


2 interesados:

neta dijo...

Hahahahaha pues qué buena descripción!

Lo que me fascina es que nosotros armamos fiesta a costa de cualquier adversidad!

Y pues ya ves! así son las cosas!

Yo le reclamaré a mi pá por la piñata y a mi má por los sillones! No te preocupes!

XD

Tengo que postear... Tdv no sé qué pero algo s eme ocurrirá y ya linkeo tu entrada!

neta dijo...

Por cierto... estos sin son posts!